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jueves, 23 de octubre de 2008

La situación de los investigadores en España

En el discurso político y mediático, el Gobierno presume de su apuesta por la investigación y la innovación como medio principal para superar la crisis económica, pues ello sería un incentivo para el aumento de la productividad. De hecho, el Ministerio de Ciencia e Innovación anunció que facilitaría la llamada "carrera investigadora", por la cual estos investigadores dejan de ser meramente becarios; eso sí, después de que la Unión Europea le obligara a ello (actualmente, existe abierto un proceso judicial por incumplimiento de esta exigencia).
Es el Ministerio, y no las Universidades, el organismo público principal que contrata a investigadores predoctorales o posdoctorales, que desarrollan su trabajos científicos o académicos en diferentes tipos de instituciones, principalmente universidades. Dentro de esta política de investigación, el Ministerio ha optado generalmente por enviar a sus investigadores posdoctorales a centros extranjeros, con el objeto de beneficiarse legítimamente del alto nivel de la investigación en otros países y, principalmente, porque la inmovilista y endogámica universidad española no facilita en absoluto la incorporación de estos trabajadores (la primera universidad española, la Complutense de Madrid, es ejemplo de que tenemos motivos para sentirnos satisfechos: puesto 34 a nivel europeo y 140 a nivel mundial según el ranking de universidades).
Eso sí, éste es el discurso político del Ministerio, al menos en lo que respecta a la política de investigadores posdoctorales. La realidad es bien diferente. Aquí os dejo la carta escrita por la Federación de Jóvenes Investigadores, como protesta a la política de investigación del nuevo Ministerio de Ciencia e Innovación:

"En los próximos días se publicará, por fin, la resolución de la convocatoria para Estancias de Investigadores PostDoctorales en Centros Extranjeros del Ministerio de Ciencia e Innovación, encuadrada en el marco del Plan Nacional I+D+I. Con esta publicación terminará un proceso que evidencia el pobre lugar que ocupa la investigación en este país.
Estos contratos son la única fuente de financiación estatal para la investigación postdoctoral en el extranjero y se publican en el último trimestre de cada año con el objetivo de que los investigadores seleccionados se incorporen a un centro de investigación a partir del 1 Octubre del año siguiente. La solicitud de estos contratos conlleva un largo proceso de preparación por parte de los candidatos que implica, entre otras cosas, la redacción de un proyecto de investigación, contactar con una institución de acogida, conseguir el visto bueno al proyecto y, finalmente, una carta formal de aceptación de la institución receptora. Los escasos quince días que el Ministerio da de plazo para presentar las solicitudes obligan a los investigadores a preparar sus propuestas con bastante antelación. Sin embargo, para sorpresa e indignación de los que preparamos nuestras propuestas para el año 2007, el Ministerio anunció que la convocatoria correspondiente a dicho año se publicaría "En el primer trimestre del año 2008". La convocatoria, sin embargo, no se hizo pública hasta Mayo del 2008, es decir, 17 meses después de la anterior convocatoria, publicada en Diciembre de 2006.
A este retraso inicial, hay que sumarle el casi medio año (de Mayo a Septiembre), que ha tardado el nuevo Ministerio de Ciencia e Innovación en enviar las solicitudes presentadas al órgano que las evalúa, la Agencia Nacional de Evaluación y Prospectiva (ANEP). Tiempo que no ha de extrañarnos si tenemos en cuenta la falta de personal del flamante nuevo Ministerio para verificar la documentación enviada por casi dos mil solicitantes. La subsanación de documentos fue, además, abierta en pleno mes de Agosto, lo que hizo que muchos solicitantes se vieran excluidos al no poder reunir la documentación requerida, muchas veces un simple sello o una firma, en sus centros de acogida.
Los empleados de la ANEP se vieron obligados a evaluar en un tiempo récord, y a causa del escaso margen que les dio el MICINN concluyeron sus trabajos la semana pasada, casi un mes después de la fecha en la que deberían haber comenzado las estancias: el 1 de Octubre. Este retraso ha obligado a los candidatos a pedir disculpas a los centros y grupos de investigación extranjeors donde se nos esperaba el día 1 de Octubre y que, en muchos casos, habían tramitado para nosotros credenciales, visados, alojamiento, o espacios de investigación. Ahora, y en el mejor de los casos, los investigadores españoles sólo nos podremos incorporar a los centros de destino a mitad de curso, lo que además del bochorno individual, implica un enorme daño a la imagen de la ciencia española.
El resultado de este desastroso proceso es que, ahora mismo, hay alrededor de mil jóvenes investigadores que están en el aire, sin saber si presentarse a plazas, trabajos o a contratos de investigación puesto que habrían de abandonarlos de ser finalmente seleccionados para uno de los contratos postdoctorales. Por si esto fuera poco, el Ministerio ha decidido que todos aquellos investigadores que hayan logrado encontrar un contrato en el extranjero mientras se resuelve la convocatoria verán descontados de su contrato postdoctoral los meses que hayan estado contratados. Sin duda, todo un aliciente para fomentar la movilidad de los investigadores."

sábado, 24 de mayo de 2008

Harold Pinter I

"En 1958 escribí lo siguiente: "No hay grandes diferencias entre realidad y ficción, ni entre lo verdadero y lo falso. Una cosa no es necesariamente verdadera o falsa; puede ser al mismo tiempo verdadera y falsa."
Creo que estas afirmaciones aún tienen sentido, y aún se aplican a la exploración de la realidad a través del arte. Así que, como escritor, las mantengo, pero como ciudadano no puedo; como ciudadano he de preguntar: ¿Qué es verdad? ¿qué es mentira?"
(Harold Pinter, Inicio del discurso de aceptación del Premio Nobel de Literatura de 2005: Art, Truth & Politics).




lunes, 21 de abril de 2008

There will be blood

Hoy Esperanza Aguirre se lo ha pasado como nunca. Se encontraba en su ambiente, como invitada al programa 59 segundos, siendo el centro de atención nada más y nada menos que de esos señores que forman cada día nuestra opinión "pública".
Como se trata de un debate de ideas, no de personas, hemos podido escuchar pensamientos de la profundidad de "votaré a Rajoy en la convención de junio... o no... o sí". De entrada hemos alcanzado a entender que en el debate de ideas que "La presidenta" sostiene consigo misma ésta no maneja, como mínimo, el principio de contradicción. Eso sí, nos ha explicado qué entiende por liberalismo, y de paso he aprendido que Keynes era un liberal neocon.
El centro de su intervención o unción no ha sido precisamente las ideas, sino más bien la persona. De Aguirre, "La presidenta", como le gusta a ella presentarse, la opinión pública ya puede pensar que es la persona que debe disputar a Rajoy la presidencia del partido, y lo piensa como quien piensa que, si no llueve hoy, lloverá mañana. Y al parecer sin necesidad de que la persona en cuestión haya hecho ninguna declaración clara y positiva al respecto, pues el gusto por la contradicción o la ambigüedad no es tan disparatado si se cuenta con la habilidad política y mediática de Aguirre y de sus colaboradores.
Es muy posible que en la próxima convención que se celebrará en junio sólo haya una candidatura, a pesar de lo que desean y expresan la mayoría de los medios de comunicación, la oposición en bloque, los ciudadanos y, entre ellos, el 44 % de los votantes del PP (frente al 33,5 % que opina lo contrario). Será difícil que Aguirre consiga los compromisarios que necesita para presentar una candidatura alternativa. Pero tampoco tiene por qué suponerse que el asalto a la fortaleza se producirá en esta convención.
La exclusión de Esperanza Aguirre de la que se celebrará en junio puede llegar a convertirse en todo un asedio a Rajoy. Bastará con su denuncia de que es necesario un debate de "ideas" con ocasión del espectáculo que nos regalará un montón de resentidos, que se sienten ganador, se dan palmaditas en la espalda y aúpan una vez más a un candidato que concurrió a las últimas elecciones con el índice de popularidad de Espinete. Y todo, además, sin el preciado apoyo de un Jiménez Losantos o un Pedro J. Ramírez.
Correrá la sangre. Por lo que pueda pasar, los nacionalcatólicos se preparan para parecer liberales, al estilo de Aguirre, Telemadrid... y Keynes, claro.